Sobrebeber / Kingsley Amis

 

Un bebedor parlant de beure, sense manies, ni falses moralitats i a més a més amb el fi i irònic humor anglès. Un llibre d’allò més divertit. Informació sobre còctels, diferents tipus de begudes, de tavernes, i de en definitiva tot el que rodeja el món del mam. Això sí, és un llibre anglès, els vins anglesos han de ser terrorífics, per ells un vi bo és francès, de més al Sud només interessa el porto i el xerès, haurem de perdonar aquesta limitació de Kingsley Amis. Algunes perles del seu humor ho poden fer més perdonable.

Per exemple les seves explicacions sobre equipament comencen així:

El equipo de bar
1. Un frigorífico. Sólo para ti, quiero decir. Esto es básico. La mujer y los demás parientes siempre están llenando la nevera, que consideran suya, incluso el congelador, de porquerías irrelevantes como la comida, sin ir más lejos. Haceos con un frigorífico propio y llenadlo de estantes de la altura de una botella tumbada.

O sobre el gin tònic (dècades abans que es poses de moda de manera absolutament demencial):

En este país, casi toda la ginebra se consume con hielo, tónica y limón. Y si os queréis complicar un poco la vida, añadidle un chorrito de zumo de limón. Tras muchos años de exponerme a su influencia, he llegado a considerar que esta bebida no es muy de fiar y más vale dejársela a las mujeres, los jovencitos y los destiladores de whisky. Su historia es sospechosa: se supone que, en los tiempos del imperio, tenías que tomar quinina, un antepasado de la tónica, para evitar la fiebre. Alguien observó que semejante porquería pasaba algo mejor si la mezclabas con un poco de ginebra. ¡Menuda epifanía!

Gin & tonic © cyclonebill, Creative Commons.

I com qualsevol persona que begui, no pot deixar de parlar de la ressaca:

¡Menudo tema! Y la verdad es que también está “extrañamente desatendido”. Sí, ya sé que no se puede abrir un diario ni una revista sin toparse con una serie de instrucciones (escasamente originales, la mayoría, y francamente nocivas en algunos casos) para curar esa dolencia con claros visos de epidemia. Pero esos consejos se centran sobre todo en cuestiones físicas, como si nos enfrentáramos a una simple enfermedad. Siempre se omiten los aspectos psicológicos, morales, emocionales y espirituales: toda esa superestructura metafísica amplia, vaga e ilustrativa que convierte la resaca (afortunadamente) en un camino privilegiado hacia el autoconocimiento y la autorrealización.

hungover? me? © s2art, Creative Commons.

També dona consells si un és un “agarrat” i vol convidar els amics gastant-se dos duros, és activitat deshonesta i que mereixeria presó, crec que si donava consells era perquè la dominava:

Las esposas pueden resultar muy útiles. Hazte el simpático con ellas encendiéndoles el cigarrillo, felicitándolas por su lozanía y simulando que las escuchas atentamente. Tu objetivo ideal a largo plazo es una bronca entre cada carcamal y su costilla de regreso a casa, cuando el marido se queje de tu tacañería y ella diga que tú has estado encantador y que él no es más que un borracho lamentable.

arguing-1296392_960_720 © j t, Creative Commons.

O el que pensa sobre la pinya colada (la seva apreciació final la faig meva):

Es la bebida adecuada para cualquier hembra con un coeficiente de inteligencia de 95, recién bajada de la moto de alguien, para que la sorba con pajita mientras el maromo se dedica a gruñir ante la máquina tragaperras.
Y atención, que ése tampoco honrará a su sexo, pues seguro que se traga una lager con lima… Que es como para que te den de baja de la raza humana, digo yo.

I els pubs, els mítics pubs britànics que es veu que abans eren tota una altra cosa:

Creo que el pub debería segregar a los que comen y a los que beben en zonas separadas (o en establecimientos separados, a ser posible). Los pubs que sirven almuerzos (y a menudo cafés y refrescos) en seguida se convierten en enclaves para toda la familia. Y eso es acoso, así como un ataque frontal a la tradicional y honrosa función del pub como refugio masculino.

Bar at the Reindeer pub Norwich © Roger Blackwell, Creative Commons.

I una recepta de còctel que penso probar a poc que pugui:

Bisonte polaco
1generosa cucharada de Bovril
1 buen chorro de vodka
agua
1 chorrito de zumo de limon (optativo)
un poco de pimienta
Usar el Bovril como si simplemente estuvieseis haciendo Bovril y añadir los demás materiales. Debe su nombre a la nación que fabrica el mejor vodka del mundo, pero sería una pena malgastarlo en esta mezcla: recurrid a una versión británica. Se trata de una pócima especialmente animosa, sobretodo si uno sufre un resfriado o una resaca.

Kingsley Amis © Fjara.

 

I amb aquestes perles, algunes poc correctes tot s’ha de dir, us feu una idea d’aquest llibre.
Això sí té al final quasi 100 pàgines de questionari amb les corresponents respostes que ja m’ha fet mandra i he passat de llegir. Contestar les preguntes sobre el beure que pot fer-me Amis té un interès bastant relatiu. La resta del llibre és d’allò més interessant, i divertit, humor anglès al 100%.

 

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