Madres, avisad a vuestras hijas / Bonnie Jo Campbell

Molt fan de Bonnie Jo Campbell, tant dels relats de Desguace americano com de la impressionant novel·la Érase un río (a veure si algun dia arriba la pel·lícula a les sales de cinema!).

Aquí tornem a tenir contes. N’hi ha de curts i n’hi ha de llargs, i tots tenen per protagonistes personatges durs, curtits, amb un punt de desesperació nihilista, potser l’única manera d’enfrontar-se al que els envolta. Un món dur que crea aquest tipus de gent o la destrueix, no hi ha punt intermedi.

Aquests dos fragments són del conte Casa de juegos:

—Por cierto, Janie, tienes que ayudarme con la casa de juguete. Le pedí a la Perra que lo hiciera, pero dice que pasa de estar conmigo cuando tengo herramientas eléctricas. Dice que tengo mucha rabia interior. Le dije: “Pues antes bien que te gustaba mi rabia interior, Perra”.

La Perra es la madre de Pinky, que todavía viene a ver a Pinky a veces, aunque perdió sus derechos de custodia cuando la condenaron por cocinar metanfetamina.

Janie és la protagonista narradora en aquest conte i Pinky és la seva neboda, la filla del seu germà Steve. Però Pinky és filla única, no com ella, encara molt petita però amb un futur que pot ser dur.

Me imagino a Pinky de adolescente. Tendrá piernas largas como su madre y pelo rizado como su padre. Se escabullirá por la ventana de su dormitorio en las noches de verano como cualquier chica, pero no tendrá un hermano que la cuide, estará sola. No sé cómo se puede evitar que una chica beba hasta el punto de no saber qué está haciendo, de no saber qué le pasa. Todas las precauciones del mundo podrían ser pocas para una chica a la que le guste jugar, pasarlo bien. Para empezar, yo debería haber enjuagado mi vaso de vino y ponerlo en el fregadero antes de irme de casa de Steve.

A Cuéntate, la mare pot sembla paranoica amb la filla i com vesteix i com es comporta i sobretot en com es comportin els homes amb ella. És paranoia? Bé, la mare sap molt bé per què és preocupa pel que es preocupa.

—No voy a volver para la cena, mamá —dice tu hija.

Levantas la vista de la propaganda y demás correo basura que ha llegado esta mañana y ves que Mary emerge de su habitación con unos vaqueros tan bajos que, si tuviera vello púbico, se le vería. Ella jura que todas las chicas de secundaria también se afeitan el pubis, aunque seguramente tu hija no tendría más que un poco de vello fino, como el de la cabeza de un bebé. Al ver que la estás mirando, se sube los vaqueros y hace un esfuerzo para bajarse la camiseta, pero el resultado final sigue dejando quince centímetros desnudos de vientre y caderas.

Love hip hones and low pants © Fashionby He, Creative Commons.

A Mi perro la protagonista, Roscoe, creu que el seu ex (després de morir en un paller quan li feia el salt, una de les seves múltiples infidelitats) ha tornat reencarnat en gos, i ella ho aprofita per recriminar-li el seu comportament “passat” al pobre gos.

Le recordé con pelos y señales algunos de sus peores comportamientos, comenzando con las enfermedades venéreas y pasando por el revolcón con aquella bibliotecaria malvada. Óscar siempre negó el encuentro, pero después de la noche en cuestión la mujer le renovaba siempre los libros para que nunca tuviera que pagar los recargos por retraso, mientras que a mí me exigía un estricto cumplimiento de las normas de préstamo. Incluso le dejaba sacar libros de referencia, por el amor de Dios.

—¿Y pensaste que no me daría cuenta de que tenías una segunda novia? Has sido muy malo —sentencié.

Roscoe no respondió, pero finalmente cerró la boca y gimoteó.

—¡Ja! —dije—. ¡Por fin admites tu culpa!

Puppy eyes © Anastasia Basano, Creative Commons.

Les protagonistes sempre són dones, sempre, és la seva visió i els seus problemes els que estan al centre de tot. El conte que dona títol al llibre és un monòleg interior d’una dona que s’està morint, un compendi d’una vida marcada per la duresa.

¡Si hubieras visto lo que yo he visto! Un hombre que se bebía una pinta de brandy de jengibre y luego se negaba a apartarse de la vía del tren, alzando los brazos como si fuera a saludar a un viejo amigo. He visto a un hombrecito que le dijo a su mujercita que se fuera al infierno y después la llevó allí él mismo. Vi a mi propia madre morir en el Asilo de Locos de Kalamazoo. Una noche, un extraño me puso una navaja en la garganta y me puso de vuelta y media mientras me daba por detrás como a una perra en el terreno de grava de la parte trasera del Lamplighter. He visto a hombres estúpidos arriesgar sus vidas para rescatar gatitos maulladores, como los gatitos que yo ahogaba en sacos de arpillera, y he visto a mis seis hijos crecer fuertes y engordar en su madurez. Lo que nunca he visto es un hombre que me ame lo suficiente. Un hombre que me amara lo suficiente me habría llevado con él.

Protagonistes dones en un món d’homes, és una constant del llibre, això i els abusos a noies joves per part d’homes que formaven part de la família.

Me da que no entiendes, muchacha, con tu empoderamiento femenino y tus derechos de las mujeres, que yo no podía decir: “Por Dios, no, no puedes besar a mi hija”. Es extraño imaginar esas palabras saliendo de mi boca, incluso ahora. Theroux era el hombre más elegante que había conocido —comparado con él, tu padre parecía un granjero— y le quise tanto como nunca había querido a tu padre; además, trabajaba sin descanso atendiendo el bar, a veces sesenta horas a la semana, y podía volver con su mujer en cualquier momento… De hecho, cuando te escapaste, volvió con ella.

Tendrías que haber tenido una hija. Así habrías estado ocupada con un hueso para roer toda la vida. Pero ya te adelanto que por criar una hija no te dan ningún premio.

Un pensaria que en aquests escenaris hi hauria una mica de complicitat, companyonia entre dones, això que se’n diu sororitat, però no, gens, ni gota. Això és una selva masclista, i campi qui pugui i les dones també són masclistes, o simplement van massa atrafegades intentant sobreviure al sistema com per pensar a canviar-lo. Això és d’A ti, como mujer:

Cuando la enfermera de la clínica me dijo que solo usara bragas de algodón, me reí a carcajadas —una risa nerviosa—, no pude evitarlo. No sonrió, solo meneó la cabeza y escribió algo. Tal vez el hecho de que no use bragas también te incomode a ti, como mujer, pero seguramente no te incomode tanto como otras cosas que podría haber hecho, cosas que podríamos haber hecho todas. Tal vez haya una balanza o una escala numérica y en ella estén todas las cosas que te incomodan, como que la gente vea que tienes la cocina sucia, engordar diez kilos, tener un accidente menstrual en público o ser violada por un grupo de hombres.

Redneck Zombie Killing Team © Matthew Hogan, Creative Commons.

En la seva majoria els protagonistes són allò que anomenem white trash, o rednecks, blancs pobres de zones rurals, els gran oblidats d’Amèrica. N’he parlat en la ressenya del Manifiesto redneck, però hi ha més llibres sobre el tema a poc que busqueu. Un ecosistema de feines precàries (i això si hi ha feina), maltractaments, abusos sexuals, consum de substàncies, embarassos adolescents i abandonament escolar. No és un escenari agradable, però és el que hi ha i rendir-se o lamentar-se no són opcions. El fragment següent és d’Un lugar cálido:

El problema es que ella sospechaba que no se trataba de algo tan sencillo como abuso sexual, al menos no exactamente. Era, más bien, la invasión de ese otro mundo, el mundo del que había intentado escapar toda su vida, donde la gente actuaba movida por el placer y la satisfacción de los deseos del momento, donde los empleados llamaban a la empresa un día de verano para decir que estaban enfermos y así poder emborracharse o ir a la playa, dejando a los demás con más carga de trabajo. Ese mundo paralelo en que los maridos dejaban a las esposas por otras mujeres, en el que los niños eran respondones, en el que los padres les pegaban por ser respondones. Era el mundo de esos programas de televisión donde la gente se comportaba de manera maleducada delante de las cámaras, donde la pasión no brotaba del corazón sino de otro órgano y donde no se oponía resistencia a los impulsos animales. Y era el mundo en el que, según parecía ahora, los más cercanos te traicionaban de la peor manera imaginable y te restregaban en la cara que les habías fallado-

En el conte Desastres naturales veiem una baby shower, aquestes festes americanes que fan les dones per celebrar el futur bebè amb la mare embarassada, que en aquest cas està completament paranoica amb el tema.

El traje para la nieve es mono, pero no es impermeable y no parece abrigar lo suficiente como para proteger contra la congelación. Si hace tanto frío y nieva tanto como el año pasado, podríamos quedarnos atrapadas en casa e incumplir el plan de vacunación, y las carreteras cubiertas de hielo podrían impedirme llevar a Bebé al médico para una emergencia de asfixia o hemorragia. No puedo ni imaginarme cómo protegerla si tenemos que salir de casa en invierno, sobre todo porque David seguramente estará en el trabajo o fuera de la ciudad cuando haya problemas. A pesar de que en líneas generales tengo buen equilibrio, una zona resbaladiza en el trayecto entre la casa y el garaje podría ocasionar que me estrellara contra la acera encima de Bebé. Tal vez David pueda instalar calentadores que funcionen con baterías para calentar el trayecto entre la casa y el garaje.

[…] Me doy cuenta de que el mayor peligro para los bebés es la gravedad. La gravedad es el problema que debo resolver antes de que esta bebé deje mi cuerpo. Una vez que encuentre la manera de liberar a Bebé de la terrible atracción del centro del planeta, flotará por las habitaciones y atravesará con casco los marcos de las puertas —que estarán reforzados como coches de choque— igual que si estuviera nadando. Así, al dejar de estar conectada a la tierra, Bebé estará a salvo incluso de los rayos.

El conte El fruto del papayo m’ha agradat força, i té un fragment no apte per gent sensible sobre el que era la vida al camp no fa pas tant.

Donkeys © Tim Green, Creative Commons.

Antes, la gente ahogaba a los gatos que no quería. Antes, si tenías un poni o un burro que ya no podía caminar, llamabas a un tipo que venía y les disparaba a cambio del cadáver, con el que alimentaba a sus perros de caza.

Amb Desguace americano i Érase un río va quedar clar que Bonnie Jo Campbell és un dels millors escriptors d’això que s’anomena grit lit i que aquí podríem anomenar llibres dirty works, i aquest llibre ho confirma. Per cert, per què cap editorial es dedica a publicar aquests llibres en català?

Contes excel·lents, rodons i terriblement durs però amb un fons d’esperança. Al cap i a la fi, i amb totes les seves mancances, les dones protagonistes són lluitadores, a la força, sí, però amb tot el mèrit i el valor que es necessita per lluitar amb absolutament tot en contra.

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